domingo, 26 de junio de 2016

Almuerzo dominical


Hoy amanecí hacendosa así que fui a la feria y al supermercado y me hice un rico almuerzo: verduras gratinadas, arroz integral con espinacas y pollo al limón, acompañado por una ensalada de habas con palta y topinambur y un mate.

El topinambur lo compro en la feria orgánica de la Academia de Humanismo Cristiano.  Los días de feria son los siguientes:
Julio: 9, 23
Agosto: 6, 20
Septiembre: 3, 24
Octubre: 8, 22
Noviembre: 5, 19
Diciembre: 3, 17
Enero 2017: 7, 21

Hora: 9:00 -13:00 horas
Lugar: Patios de la Facultad de Ciencias Sociales. Condell 343, Providencia


Las recetas correspondientes van aquí:

Pollo al limón
Una pechuga de pollo
2 limones
Sal a gusto
 
Antes de empezar con el resto del almuerzo, abra una pechuga de pollo por la mitad y déjela macerar con el jugo de 2 limones.  Cuando el resto del almuerzo vaya a estar listo ponga ambas mitades sobre una sartén caliente con un chorrito de su aceite favorito y selle por ambos lados, al sellar, ponga sal en el lado ya cocido. Deje que se cocine unos nimutos poniendo una tapa al sartén. Ojo, que no se le pase, para que no quede seco.


Verduras gratinadas
Media malla de repollitos de Bruselas
2 zanahorias
1/2 pimentón rojo
1/2 pimentón verde
1/2 litro de leche
3 cucharadas soperas de maicena
2 cucharadas soperas de mantequilla
1 sobre de queso rallado
Nuez moscada
Sal

Parta en 2 los repollitos y póngalos a cocer con sal en agua hirviendo.  Retire y cuele cuando estén blandos (pruebe con un cuchillo tal como con las papas). Ralle 2 zanahorias. Pique el pimentón en cubitos.  Prepare una salsa blanca, porniendo en una olla la leche, la maicena y la mantequilla, sal y nuez moscada rallada, a fuego bajo o medio y revolviendo constantemente, ojalá con un revolvedor para huevos.  Cuando suelte el hervor, mantener revolviendo por 5 minutos o hasta que espese según su gusto.
En una fuente poner la salsa blanca, la mitad del queso y todas las verduras, revolver y corregir la sal.  Poner en un molde para horno, tapar con el resto del queso y llevar a horno medio.  Gratinar con el horno o un soplete de cocina.


Arroz integral con espinacas
1 taza de arroz integral
Espinacas a gusto (yo usé una mata)
Sal
Aceite
Ajo

Poner el arroz en agua helada por media hora, lavar y colar.
Lavar y picar las espinacas poner en 2 tazas y media de agua hirviendo y moler con la minipimer.
Sofreir el arroz en aceite y ajo a gusto, agregar el agua con las espinacas molidas, poner un tospador bajo la olla y dejah a fuejo medio o bajo, con la olla tapada, por 40 minutos.  Abrir y probar que el arroz esté blando, si no es así, dejar 5 minutos más.


Ensalada de habas, palta y topinambur
Una bolsa de habas (no piensen que las voy a pelar...)
3 raices de topinambur
1 o 1/2 palta, depende del tamaño
Limón
Sal

Poner a cocer las habas con sal en agua hirviendo.  A la mitad de la cocción agregar el topinambur picado (con sólo 5 minutos de cocción basta para este tubérculo). Apagar cuando las habas estén listas. Colar y enfriar.  Picar la palta y agregar a la mezcla anterior. Aliñar con limón y sal.

miércoles, 8 de junio de 2016

El descanso





Pasé martes y miércoles en cama, aún estoy en ella.  Antes habría pasado estos dos días llena de tareas y labores, hoy me doy cuenta de mi necesidad de reposo, de descanso, de respeto con mi propio cuerpo, conmigo.

Al principio pensé que iban a ser dos días absolutamente improductivos.  Hoy que ya casi terminan, los encuentro de una productividad insospechada.  Es cierto que mis tareas habituales se vieron interrumpidas, que no me he metido a la ducha y menos aún he aseado la casa.  Sin embargo, lo necesario está cubierto, no me ahogo en mugre y mis animales tienen comida.

El resto de lo necesario, que no puedo resolver sin salir de mi cama (o muy poco), lo cubre mi manada: compras, cuidados, mensajes...

¿Dónde está la productividad entonces?
Adentro mío.  Me he reencontrado con partes de mí que no veía hace tiempo y he reconocido otras que se vienen asentando últimamente.

Puedo reconocer con claridad que:
1. He madurado.  Nunca quise llegar a este punto, me negué. No importaron las declaraciones sobre la existencia de distintas maneras de madurar.  Siempre me pareció una opción aburrida, chata, "el inicio del resto de mi vida", el día de la marmota.  Hoy veo que no es "tan peor".  Tiene cosas buenas: una autoestima renovada, una instalación en el mundo empoderada, y proyectos, miles de proyectos y posibilidades por delante.  La vida no será cada día lo mismo, será cada día novedosa, distinta.  Mi miedo no tenía asidero, yajúuu!!!!

2. Puedo andar lento.  Puedo hacerme cargo de un andar circular, elíptico, lento, hasta grácil.  Puedo no responder de inmediato, puedo olvidar cosas, puedo dejar tareas a media.  Y no importa.  Nadie me juzga por eso, nadie ni siquiera lo nota.  No porque no me vean, sino porque no es relevante.  Puedo detenerme en mi ida al baño y jugar con mi perra, o asomarme a la logia, a un rayito de sol y acariciar a mi gata.

3. Encontré la belleza del camino.  Ya no necesito llegar a alguna parte.  Siempre traté de entretenerme "en el camino", ahora no hay lugar de llegada, no tiene sentido. ¿Dónde podría llegar? No concibo el concepto de llegada en relación a la propia vida.  Llegar a salir del cole, a titularme, a ¿casarme?, a tener hijos, a comprarme una casa, etc. etc. Todas las opciones son un momento, ninguna es una meseta, incluso en términos de desarrollo y evolución personal, nunca voy a estar "lista".  ¡Porque no tiene sentido estarlo! ¿Lista para qué? Las frutas están "listas" cuando maduran, listas para ser comidas, y como me dijo una amiga una vez: yo no soy una fruta en refrigerador esperando que abran la puerta y se la coman.

¿Qué más puedo pedir?  Más años, porque el viaje es largo <3