domingo, 31 de mayo de 2015

Mis canas

Helen Mirren


Hace algunos años vi, en la línea de mi frente, como había aparecido una pequeña y blanca cana.  Debe haber tenido poco más de un centímetro.  Sin dudarlo, tomé unas pinzas y la extirpé.

En ese tiempo estaba pasando por un periodo de mucho estrés, así que lo asocié a eso.
Con el tiempo, la misma cana volvía a salir cada vez que las cosas se ponían tensas.  Así pasaron los años, y la relación con mi esporádica y única cana.

Años después, apareció otra, un poco más larga, unos dos centímetros, en medio de mi cabeza.  Como ya sabía cómo lidiar con ellas, también la saqué.  Igual que con la cana histórica, también era un periodo de estrés, pensé que ya era tanto que recibía estas señales ahora desde otro lugar de mi cabeza.

El horror vino después, cuando vi una larga cana blanca, a sólo unos días de la anterior, adornando el mechón central de mi cabeza, que cae indómito hacia la izquierda.

Ahí pensé morir.  Ningún estrés podía impactar tanto.  No era estrés, era mi edad. Busqué en mis imágenes mentales las cabezas de mis padres.  Pocas canas a pesar de su cercanía con los 70.  Ha empezado el proceso en que mi pelo se vuelve blanco.

Le conté a mi pareja de la época.  Le dije con orgullo que saqué las tres canas que pillé.  Me miró con cara de decepción y me dijo: "¿Por qué? A mí me gustan".  Fue entonces cuando por primera vez pensé en que a alguien podrían gustarle las canas.  Las mías.  Y pensé dejarlas, pero me detuvo la idea de dejarlas sólo por agradar a alguien más.

Esa pareja se fue, y ahora estoy sola con mis canas, y he estado pensando si sacarlas o no.

Decidí dejarlas para ver cómo se ven, para ver si me gustan a mí.  Si es así, se quedan.  Si no, ya inventaremos algo.

lunes, 25 de mayo de 2015

Escribo




Reviso una libreta, tiene re pocas hojas usadas.


Parto desde el principio. Una lista de acciones para montar un negocio.  Una carta de restaurant. Una receta. Mi propio RUT, escrito por mí.


Luces para una obra de teatro. ¿Para qué anotarlas si al final hice lo que quise? Para sentirse seguro, quizás.


Dibujos.  Unos pájaros para escenografía.  El diseño de una bolsa de género.


Una fecha.  Los datos de una boleta, que hubo que rehacer, por lo demás.


Notas de una, dos reuniones. Un teléfono.  Otra lista, más cosas por hacer.  Vuelvo a preguntarme por el efecto de dejar las cosas escritas, como si anotar mis tareas me hiciera cumplirlas.


Registro de mis estados de ánimo por tres días. Ideas. Cuentas. Proyectos. Más dibujos, esta vez, diseño de muebles.


Espero que por estar escritos estén más cerca de ser ciertos.

Receta: Snack de cochayuyo


Ingredientes:
2 atados de cochayuyo
1 puñado de merken
1/2 paquete de cilantro
Sal

Preparación:
Limpiar el cochayuyo cortando las hebras delgadas de los bordes, esas que son como hilos muy delgados y oscuros.  Lo más fácil es cortarlas con una tijera con el cochayuyo seco.  Lavar el cochayuyo y ponerlo a remojar (lo más importante XD).


Poner un paquete a remojar con el cilantro picado y un puñado de sal y el otro paquete con el merken y sal.  Remojar por almenos una hora.  Luego de eso cortar el cochayuyo del tamaño que se quieran los pedacitos para picar.  Estilar en un colador.
 

Precalentar el horno, poner una silicona sobre la lata del horno y poner encima los pedazos de cochayuyo remojado.  Poner el horno un poco más fuerte que el mínimo, con los quemadores hacia afuera (calor envolvente, para dorar).  Remover el cochayuyo cada 10 minutos: abrir el horno, sacar un poco la(s) lata(s) y mover los pedazos para que pueda salir la humedad.  Seguir con este procedimiento hasta que el cochayuyo se sienta seco y duro, así se aseguran que quede crujiente.



Guardar en potes, para evitar que se muela y servir con salsas para picar o llevar de snack a la pega, al jardín, al colegio, o la universidad (o el IP o el CFT...).

Si se les muele una vez hecho, lo pueden usar sobre sopas o ensaladas.

Datos sobre el cochayuyo:


  • Alta en yodo (490 mg. por cada 100 grs), lo que previene el hipotiroidismo y ayuda al control de peso.
  • Rica en calcio y en fibras.
  • Esta alga tiene gran cantidad de mucílagos, que ayudan al buen funcionamiento del aparato digestivo.
  • Este tipo de alga suele ser recomendado para las dietas de control de peso, por ser rica en fibras, muy baja en grasas, con alto contenido de yodo y con efecto saciante.
  • Ayuda a depurar el organismo y desintoxicarlo, porque aumenta el tránsito intestinal y colabora con el arrastre de lípidos, toxinas y colesterol hacia las heces.
  • El cochayuyo entrega más fibra dietética que las frutas y hortalizas, lo que ayuda a reducir el colesterol y los niveles de glucosa en la sangre.
  • Por su alto contenido de ácidos grasos omega 3 ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares.
  • Contribuye a prevenir y disminuir los síntomas de hipertensión.
  • El cochayuyo y las algas en general sintetizan diversas moléculas durante el proceso de metabolismo de nuestro cuerpo, las que presentan propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, anticancerígenas y antidiabéticas.
  • Entrega energía, gracias a sus minerales y su nivel proteico (12 grs. de proteína por cada 100 grs.). 
Dosis recomendada: Es recomendable incluirlo regularmente en la alimentación. Lo ideal son tres veces por semana como ingrediente adicionado a las preparaciones habituales, y ojalá 1 taza de cochayuyo para añadir a las ensaladas.